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¿Quiénes son los involucrados?



 Existen tres personajes principales en una situación de bullying (el bully o agresor, la víctima y  el observador en tercera persona o espectador). Cada uno de ellos posee sus propias características  de manera, que todo el personal del campamento y colegios como medida proactiva, deben hacer un esfuerzo en identificar a los agresores y victimas a comienzos de la temporada o del año escolar con el propósito de mantenerse preparados en contra de situaciones potencialmente perjudiciales.



1.   Agresores (Bullies)
No está totalmente claro que hace que un niño se convierta en bully. No obstante pequeñas evidencias sugieren que existe un “gen” del bullying, recientemente se ha descubierto que los niños quienes se convierten en bullies  están conectados genéticamente por este tipo de comportamiento. El rasgo común entre los agresores es el deseo de poder.
Por ejemplo, algunos niños que son populares y representan roles de liderazgo pueden ser bullies y aprovecharse de los demás, lo que los puede llevar a un comportamiento agresivo. Si no se controla un niño “popular” puede aprovecharse del poder de su popularidad para convertirse en un bully, especialmente si estos actos le permiten obtener la aceptación de su grupo de compañeros. Bullying es considerado divertido, generalmente estos niños no utilizan su empatía, lo ven como un juego que atrae a otras personas, permite llamar la atención, obtener un status social y apoyo de sus compañeros; irónicamente debido a este comportamiento pierden su popularidad.
Por otro lado, algunos niños se convierten en bullying por observar e imitar el comportamiento adulto el cual parece ser productivo y exitoso. Estos niños suelen venir de hogares donde el poder es valorado por encima de los sentimientos de los demás, el conflicto siempre es arreglado por medio del poder y a su vez se les enseña que las tácticas agresivas del bullying siempre ganan.
Vale la pena señalar que  un alto porcentaje de niños (Entre el 80% y 85%) suelen involucrarse en conductas bullying sin siquiera darse cuenta. Para estos niños, no hay intento alguno de agredir, por consiguiente este comportamiento termina en el momento que se dan cuenta que su conducta ha cruzado la línea. La mayoría de niños lo “perciben” y son lo suficientemente comprensivos para saber cuándo parar.
      2.   Víctimas
Es difícil cuantificar aquellos rasgos que convierten a un niño en un blanco del bullying. Investigaciones han demostrado que un 11% de los niños son agredidos reiteradamente en sus vidas (Nansel et al., 2001) Sin embargo, al principio ¿Qué hace que una burla comience?,  ¿Características físicas?, ¿Ser diferente?, ¿Características psicológicas?, ¿Alto o bajo coeficiente intelectual? Lo que realmente sabemos es que la víctima muestra algunas vulnerabilidades que los hace ver diferentes de los demás y en cierta manera es marginado fácilmente.
Las verdaderas razones porque un niño se convierte en una víctima son frecuentemente menos críticas que las reacciones del comportamiento bullying. Es la respuesta a esta conducta lo que podría hacer la diferencia de una vida de burlas, aislamiento o incidentes aleatorios. Administradores de campamentos pueden ayudar a identificar los blancos rápidamente para así enseñarles cómo desarrollar un plan que los haga sentirse seguros y no tan vulnerables.
3.   Espectador
Existe un personaje más en el escenario del bullying, el observador en tercera persona o espectador. Todos los niños son testigos del bullying en un momento u otro de sus vidas en un nivel u otro. La mayoría de los niños no quieren ver mientras sus amigos son molestados. Sin embargo, su participación podría ponerlos en peligro, con el tiempo los niños que observan que el bullying no se denuncia se vuelven inmunes al impacto de este mal comportamiento. Sin ninguna consecuencia visible, los niños serán indiferentes frente al efecto del bullying o tendrán menos fe de que alguien pueda detenerlo. La capacidad de los niños para manejar el bullying y convertirse en lo que se conoce como “upstander”, un niño que interviene en lugar de un espectador que simplemente observa, debe ser abordada directamente por el personal del campamento.

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